lunes, 27 de abril de 2015

Las antepasadas mexicanas: posa, posa, posa, no dejes de posar para una jotifoto en el archivo nacional

Agustín Víctor Casasola 


El desarrollo tecnológico de la fotografía y la amplitud de su uso mediante las múltiples tecnologías desarrolladas para capturar imágenes, ha determinado la manera en que nos apropiamos de estos registros como “dispositivos de la memoria". Estos documentos comprueban la presencia de personajes participantes en un contexto específico mediante la escenificación y edición de tales representaciones producidas a partir de la acción de la luz.

En 1976 el INAH funda la Fototeca Nacional, teniendo como sede el ex convento de San Francisco en la ciudad de Pachuca, Hidalgo

Es desbordante los usos otorgados a la fotografía, desde la necesidad de preservar la imagen de grandes y poderosos personajes o registrar escenas de la historia del mundo, hasta insertarse en un lúdico y dinámico proceso de atraer seguidores en las redes sociales mediante provocadoras y sensuales selfies. Esta vez he decidido utilizarla como un medio para generar un acercamiento a los primeros registros históricos referentes a homosexuales en México.

Homosexual detenido en una comisaría
Autor:  Casasola
Lugar de toma:  México, D.F., México
Proceso:  Negativo de película de nitrato

En México poseemos un valioso archivo fotográfico llamado FOTOTECA NACIONAL, recinto que físicamente se encuentra en la ciudad de Pachuca, Hidalgo y que ha emprendido la tarea de preservar, promover y difundir una valiosa producción fotográfica de varias décadas, con miras a sensibilizar y dar cuenta del patrimonio cultural material en este valioso campo que resguarda una inimaginable cantidad de historias en diversas latitudes del país.

Homosexuales en una oficina, retrato
Autor:  Casasola
Lugar de toma:  México, D.F.
Proceso:  38 - Negativo de película de nitrato

Agustín Víctor Casasola fue un obsesivo fotógrafo que capturó miles de imágenes en México y cuyo trabajo es el precursor para dar paso en primera instancia al Archivo Casasola y posteriormente a la Fototeca Nacional. Casasola emprendió un inmenso proyecto en cuyo material se pueden encontrar algunas imágenes que informan visualmente de homosexuales en espacios carcelarios de México, especialmente la Cárcel de Belén y Lecumberri.



Homosexual lavando en los lavaderos de la penitenciaria del D.F
Autor:  Casasola
Lugar de toma:  México, D.F., México
Proceso:  Negativo de película de seguridad

Algunas imágenes son ampliamente conocidas, ya que varias de ellas se expusieron en su momento en las exhibiciones que anualmente organizaba la Semana Cultural Lésbico Gay de México en el Museo Universitario del Chopo (UNAM), mismas fotografías que se encuentran en el catálogo “
Una Exposición, Varias Exposiciones, Un Tiempo de Inauguración, Covarrubias, México, 2000 por los 15 años de la creación de la "Semana Cultural Lesbico-Gay"





En el mundo, existe la imprescindible necesidad de seguir otorgando voz a las historias silenciadas de lxs disidentes sexuales, es aquí donde radica la importancia de seguir impulsando investigaciones en los fondos documentales, archivos y demás espacios de memoria para generar hasta donde sea posible, las reconstrucción de las otras historias de la sexualidad, especialmente en países latinoamericanos como México, que manifiestan una caracterología singular en sus procesos. Sigue haciendo falta una recuperación histórica más profunda de los escenarios de la diversidad sexual en nuestros países , razón por la cual este material nos arroja un poco de luz al respecto. 





Homosexual en la penitenciaria del D.F, retrato, Casasola

Homosexual en la penitenciaria del D.F, retrato, Casasola
Homosexuales caminando en los patios de la prisión de Lecumberri
Homosexuales presos en los patios de la prisión de Lecumberri
Homosexuales en los patios de la cárcel de Lecumberri, Casasola
Homosexuales presos en la entrada de una prisión, Casasola
Homosexuales en los patios de la prisión de Lecumberri
Homosexual detenido y judiciales en las celdas de una prisión preventiva.
Concepción Ybarrondo - Concha Miramón
Cruz Trejo - La Torcaza

Regino González - La Angostita
Agustín Ambriz - La Choringa
Luis Peña - La gamuza



miércoles, 15 de abril de 2015

La decolonización del cuerpo homosexual en la obra de Fernando Osorno

Fernando Osorno es egresado de la antigua Escuela Nacional de Artes Plásticas, hoy Facultad de Artes y Diseño. Su trayectoria tiene diversos matices, ya que ha participado en diversas organizaciones no gubernamentales y asociaciones como Colectivo Sol o Altarte A.C., al igual que es uno de los socios principales en el Proyecto de Hazme el Milagrito. Tampoco se puede pasar por alto su experiencia en la gestión y organización en la Semana Cultural Lésbica Gay, heredada a Altarte A.C., evento que actualmente es conocido como Festival Internacional por la Diversidad Sexual.
La producción de Osorno tiene tres vertientes fundamentales: diseño, producción escenográfica y artes visuales.




Lo que respecta al diseño ha producido desde libretas artesanales, intervenciones en cajas, alhajeros, botellas, lámparas, revistas, catálogos, entre otros elementos que ha estetizado mediante pintura, ensamblajes y diversas técnicas a través de las cuales se da a la tarea de embellecer distintos objetos que convierte en piezas únicas y singulares, desdibujando muchas veces la ya difuminada línea que separa el arte y el diseño en sus creaciones.





En cuanto a la producción escenográfica ha colaborado con diversos artistas y distintos proyectos, creando ya sea mediante el vestuario, la utilería u otros dispositivos escenográficos que forman parte de los productos finales que tienen salida en obras fotográficas, editoriales, performativas, entre otras.





Acerca de su trabajo artístico, Osorno ha apostado por diversificar los soportes, técnicas y formatos, ya que elabora desde arte objeto, pintura miniatura, murales, escultura, instalaciones, composiciones de papel recortado, similar a la tradición del papel picado ampliamente difundida en México.







Una característica en el trabajo de Fernando Osorno es su polifacética producción visual, ya que no se limita en la experimentación creativa para generar una obra. En cuanto a los temas y discursos que sustentan su trabajo es común encontrar representaciones periféricas acerca de la sexualidad y el género en una singular disputa. 




En varias de sus obras resignifica la masculinidad homosexual y las prácticas sexuales que colocan en el centro la reivindicación del placer sexual fálico, aunado a la composición que evidencia el disfrute del empoderamiento de la pasividad en el acto sexual. En sus pinturas se evocan experiencias personales autobiográficas, resignificando el uso del tatuaje como un símbolo que si bien es cierto que se relacionó con la hipermasculinidad, agresividad y violencia en determinado momento histórico de las contraculturas, replanteó el uso de esta intervención corporal en el cuerpo homosexual pasivo con tendencias que juegan entre la masculinidad y el afeminamiento mediante la apropiación y reconstrucción de las representaciones de éste, mucho antes de que se generará la explosión del uso del tatuaje como una moda juvenil mainstream.






Otros elementos que encontraremos en su obra es la alusión a un imaginario vinculado a la historia de la cultura homosexual occidental, como en sus producciones que evocan a divas como Madonna o pintoras como Tamara Lempicka, estas dos representadas en sus famosos espejos intervenidos.


El trabajo de Fernando Osorno, tendríamos que colocarlo en un plano del discurso decolonizador que reacciona en contra de la dominación del propio cuerpo por parte de agentes disciplinadores como la religión o la educación machista, ya que mediante sus representaciones y reflexiones subvierte los lugares comunes no sólo de la hegemonía heterosexual, sino que atañe al racismo, clasismo y homofobia de las élites gay conservadoras. La resistencia representacional que manifiesta en su trabajo es un aspecto que lleva de lo personal a la dimensión política de su producción artística. 











Su trabajo se encuentra a la venta en la Galería Hazme el Milagrito, Colonia Roma, Chiapas 98. 

jueves, 19 de marzo de 2015

Joterías que marcaron la historia: Festival de Diversidad Sexual Juvenil de la Ciudad de México

La generación actual desvinculada de los grupos activistas LGBT y otras disidencias carecen generalmente de conocimientos con respecto a los procesos históricos vinculados a la lucha y reivindicación de la libertad sexual en la Ciudad de México, esto sucede porque la juventud actual tiende a no tener un interés por la memoria, esto es un síntoma que en nuestro país permea en diferentes sectores y luchas sociales, por lo que empieza a tener una primigenia relevancia, en contraste con otros países latinoamericanos que actualmente hacen un fuerte énfasis en el rescate de la memoria.




Los grupos activistas que prosiguieron posterior al Movimiento de Liberación Homosexual y la lucha contra el sida en el período ochentero heredaron una agenda política con múltiples problemáticas que afectaban a las colectividades LGBT. Tal situación, permitió que en la década de los noventa se formaran nuevos cuadros de activistas, ONG’s, asociaciones y demás organismos que impactarían de forma determinante el proceso histórico de la diversidad sexual a principios del Siglo XXI hasta nuestra actualidad.





Si bien la Semana Cultural Lésbica Gay, dirigida por la Pepa (José María Covarrubias) y el Círculo Cultural Gay fue una piedra angular para el ámbito de la cultura y la reflexión académica del Movimiento de Liberación Homosexual, también detonó la necesidad de replicar eventos similares en otros rincones del país. Cabe señalar que estos eventos culturales/artísticos/académicos siguen en proceso de reproducción, ya que muchos estados de la República Mexicana nunca han tenido proyectos de tal magnitud. Por otro lado, es importante señalar que hubo eventos primigenios en lugares como Jalisco, aunque no tuvieron la continuidad de la Semana Cultural Lésbica Gay implantada en la Ciudad de México.




Una de las propuestas que nació con la generación noventera y vio la luz en la primera década del siglo XXI, fue el Festival de Diversidad Sexual Juvenil de la Cd. de México, impulsado por Altarte y Nueva Generación de Jóvenes Lesbianas. El festival fue gestionado y dirigido en un principio por Salvador Irys y Martha Cuevas.

La idea nace de Salvador Irys, proveniente de un poblado de Veracruz, quien llega en 1995 a la Ciudad de México con el sueño de estudiar cine. Meses después de llegar a la capital, tiene contacto con la histórica Semana Cultural Gay. El primer evento al que asiste y cambiará su vida sería la puesta en escena de la Cebra Danza Gay, liderada por José Rivera Moya. Después de este primer encuentro, asistiría cada año a los eventos de la Semana, tal influencia lo marcaría de forma determinante para lo que haría en un futuro no muy lejano.


Para Salvador Irys, la Semana Cultural Gay (posteriormente Semana Cultural Lésbica Gay), así como su colaboración en la Manta (organización que luchaba contra el SIDA, basada en The Name Project) lo insertarían en el mundo del activismo, así como el arte y la cultura LGBT. Asimismo, la amistad y comadrazgo que desarrollaría con José María Covarrubias y la idea de crear un proyecto cultural alterno para la nueva generación de jóvenes (que poseían otros horizontes en un contexto sociohistórico distinto al ochentero) permitió engendrar "Altarte" en el año de 1999, asociación civil que prosigue actualmente con su trabajo en el campo del arte, la cultura y la apertura a los debates académicos con una perspectiva fundamentada en los derechos humanos, los derechos sexuales, así como la libertad de expresión, especialmente desde la diversidad sexo genérica.







Una vez consolidada la asociación, en el año 2000 se inició el primer Festival Juvenil de Diversidad Sexual de la Ciudad de México, con el aporte de Martha Cuevas, quien daría un espacio a la participación lésbica, así como la inserción de una visión diversificadora.




La Irys, Martha Cuevas, y posteriormente Fernando Osorno, Salvador Peña, Omar Feliciano, Hugo Vargas y otras personalidades, impulsarían la apertura de otros espacios de colaboración a temas LGBT como el Museo de la Ciudad de México, el Museo Eco, El Ex Teresa e incluso recintos periféricos de la oferta cultural como el Faro de Oriente, espacio que seguía en proceso de consolidación en el ámbito cultural en aquella época.



A los eventos del Festival de Diversidad Sexual Juvenil participaron artistas de la talla de Lila Downs, Ely Guerra, Horacio Franco, Cecilia Toussaint, Humberto Álvarez, Victoria, Hanna, Pedro Kominik, Congelada de Uva, Penny Arcade, Tito Vasconcelos, entre otr@s.





También personajes del mundo intelectual y activista como Carlos Monsiváis, Francesca Gargallo, Cecilia Riquelme,  Alonso Hernández, Alejandro Brito, Anabel Ochoa, Arturo Díaz Betancourt, Olivier Debroise, Juan Jacobo Hernández, Juan Carlos Bautista, Sergio Téllez, Pon, Polo Gómez, Luis Perelman, Guillermo Santamarina y una impresionante cantidad de personalidades nacionales e internacionales reflejados en  varios de sus programas de mano, algunos resguardados en archivos como el FONDO I (CAMeNA).







Sin embargo, la muerte de José María Covarrubias en 2003, sería un evento crucial para el destino de Altarte. A pesar de haber seguido con sus actividades hasta el 2008, Salvador Irys y su equipo de colaboradores se encargarían de la Semana Cultural Lésbica Gay después de la gestión del poeta y empresario Juan Carlos Bautista. Para 2011 y acorde a los procesos históricos, teóricos, sociales y culturales, la Semana cambiaría su nombre por Festival Internacional por la Diversidad Sexual (FIDS), el cual cumple en 2015: 28 años de vida.




Otro proyecto impulsado por Irys, Osorno y Peña sería la creación de la Primera Galería en México vinculada a temas de diversidad sexual: “Hazme el Milagrito” que inicia como taller de arte y decoración en 2010 y abre sus puertas como galería y espacio de experimentación artística en 2012. Este lugar está ubicado en la Roma Norte, sobre la calle de Chiapas 98, esquina con Jalapa. Dicho espacio proyecta el futuro de muchxs artistas y personajes que seguramente impactarán el ámbito cultural y artístico en México, tal cual sucedió en el Festival de Diversidad Sexual Juvenil de la Ciudad de México. 




Contra la censura, la cultura: la revolución LGBT+ más allá de Zapata

El día 11 de enero de 2019, Jorge Zapata, nieto de Emiliano Zapata se presentó en la conocida mañanera del actual presidente Andrés Manuel ...